Introducción: ¿Qué significa romper un contrato de convivencia?
La ruptura de un acuerdo de convivencia es un proceso legal mediante el cual las parejas no casadas rescinden su acuerdo de convivencia. En esta guía, aprenderá paso a paso cómo hacerlo, cuáles son sus derechos y obligaciones, y qué costos conlleva. Los derechos que le otorga un acuerdo de convivencia suelen ser más limitados que los de un matrimonio o una unión civil registrada; muchos derechos no surgen automáticamente y deben establecerse por separado.
La disolución de un acuerdo de convivencia es fundamentalmente diferente a un divorcio o la disolución de una unión registrada. Si existe un acuerdo de convivencia, ciertas cuestiones, como la patria potestad sobre los hijos, la división de los bienes gananciales y los testamentos, se regulan de forma diferente que en un matrimonio o una unión registrada. No es necesario acudir a los tribunales, no hay obligaciones de manutención automáticas y la división de los bienes se ajusta a lo pactado en el contrato. En el caso de una unión registrada, no es obligatorio acudir a los tribunales si no hay hijos menores y ambos miembros de la pareja están de acuerdo. Este artículo abarca todo el procedimiento de disolución, la división de los bienes gananciales, los acuerdos sobre los hijos y todos los pasos prácticos que debe seguir.
Entendiendo los acuerdos de convivencia: ¿Qué son y en qué se diferencia la disolución del divorcio?
Definición y conceptos clave
Un acuerdo de convivencia es un acuerdo escrito en el que las parejas no casadas pactan sus finanzas, bienes, gastos conjuntos y pensión alimenticia. A diferencia de un matrimonio o una unión civil, no existe una comunidad de bienes automática entre los convivientes. Solo lo que se estipula explícitamente en el contrato es legalmente vinculante. Tras la disolución de un acuerdo de convivencia, cada persona conserva el derecho a su propia pensión, salvo acuerdo en contrario. Tras el fallecimiento de un miembro de la pareja que haya acumulado una pensión de supervivencia, el otro miembro puede tener derecho a dicha pensión si está inscrito en la entidad gestora de pensiones.
La principal diferencia con otros tipos de relaciones radica en la libertad contractual: cada uno decide qué derechos y obligaciones se concede mutuamente. En un matrimonio, muchos asuntos están regulados por... leyPero para los convivientes, solo se aplica lo acordado. Los convivientes deben llegar a acuerdos explícitos sobre la distribución del contenido del hogar, ya que no existen disposiciones legales para ello.
Diferencias legales en caso de rescisión
Al finalizar un contrato de convivencia, no es necesario recurrir a la justicia. El contrato se disuelve mediante carta certificada dirigida a su expareja. No existen obligaciones de manutención automáticas, a menos que la manutención conyugal se estipule explícitamente en el contrato de convivencia. La división de los bienes comunes se rige por los acuerdos alcanzados o, en su defecto, por la legislación general sobre bienes.
Si se divorcia, se aplican procedimientos diferentes a los que se aplican cuando se termina un acuerdo de convivencia.
Por qué es crucial llegar a buenos acuerdos al separarse
Unos buenos acuerdos en el contrato de convivencia previenen conflictos a largo plazo y costosos procedimientos legales. Es importante llegar a acuerdos conjuntos sobre asuntos como la división de la vivienda común, las deudas y otros bienes comunes, y dejar constancia de estos acuerdos por escrito. Sin acuerdos claros, suelen surgir problemas al dividir la vivienda común, las deudas y otros bienes comunes.
Según los abogados, aproximadamente el 70% de las personas que conviven sin un acuerdo claro experimentan problemas importantes al separarse. Por lo tanto, es importante llegar a acuerdos con suficiente antelación para evitar discusiones sobre la vivienda, la hipoteca y los hijos menores. Las discusiones sobre la vivienda, la hipoteca y los hijos menores, en particular, pueden durar meses sin un acuerdo adecuado.
La seguridad financiera para ambos cónyuges es esencial. Si no se ha llegado a un acuerdo sobre quién seguirá viviendo en la casa o cómo se dividirá la hipoteca, ambos cónyuges podrían seguir siendo responsables de la totalidad de la deuda.

Tabla comparativa: Disolución del contrato de convivencia vs otros tipos de relaciones
| Aspecto | Acuerdo de convivencia | Sociedad registrada | Matrimonio |
|---|---|---|---|
| Se requieren procedimientos legales | No | Sí | Sí |
| Obligación automática de mantenimiento | No | Sí | Sí |
| Distribución de pensiones | Según lo acordado | Regulado por la ley | Regulado por la ley |
| Costos promedio de disolución | 300€-800€ | 1,500€-3,000€ | 2,000€-10,000€ |
| Duración promedio | 1-3 meses | 3-6 meses | 6-12 meses |
*A menos que se incluya explícitamente en el contrato.
Nota: La cantidad de derechos que tiene varía según el tipo de relación. Un matrimonio o una unión registrada genera automáticamente más derechos y obligaciones legales que un acuerdo de convivencia. Si desea establecer ciertos derechos, es importante saber cuántos tiene automáticamente y cuáles necesita gestionar adicionalmente.
Guía paso a paso: ¿Cómo separarse con un acuerdo de convivencia?
Paso 1: Verifique los acuerdos contractuales
Comience por revisar a fondo su contrato de convivencia. Busque normas específicas de disolución y acuerdos sobre la división de bienes. Preste especial atención a:
- Plazo de preaviso y procedimiento de rescisión
- Acuerdos sobre la vivienda compartida
- División de deudas y cuentas bancarias
- Arreglos para su propia pensión y pensión de supervivencia
- Acuerdos sobre los hijos
- Cómo se determina y se divide la parte de la pensión o de la vivienda en caso de separación
Además, se deben establecer acuerdos claros sobre la división de bienes y deudas de acuerdo con el contrato.
Paso 2: Hacer oficial la disolución
Puedes disolver el contrato de convivencia enviando una carta certificada a tu expareja. En esta carta, deberás indicar:
- Fecha en que finaliza la relación
- Referencia a la cláusula de rescisión en el contrato
- Solicitud de confirmación por escrito
Nota: En caso de matrimonio o unión civil, la disolución debe inscribirse en el registro civil del municipio. Esto no es necesario en caso de un acuerdo de convivencia.
Es recomendable informar también a su abogado, especialmente si se trata de una vivienda adquirida. Asegúrese de registrar la fecha de disolución, ya que es importante para las prestaciones y otros acuerdos financieros. A partir de ese momento, se aplican nuevos derechos y obligaciones.
Paso 3: Organizar cuestiones prácticas
La división de estos asuntos requiere una consulta cuidadosa entre ambos. Puntos importantes a considerar: si se contrajeron deudas durante la relación, se deben llegar a nuevos acuerdos al respecto al término de la misma. Si las deudas fueron conjuntas, los cónyuges pueden pagarlas juntos o uno puede asumir el pago y el otro reembolsar la mitad.
Vivienda e hipoteca:
- Decidir quién continuará viviendo en la casa actual; hacer acuerdos claros al respecto para que quede claro quién continuará viviendo en la casa después de la separación.
- En el caso de una vivienda alquilada actualmente, es importante discutir juntos quién continuará viviendo en la vivienda alquilada o si se terminará el contrato de alquiler; es necesaria una consulta con el propietario.
- Organizar la compra o venta de la vivienda ocupada por el propietario
- Informar al prestamista hipotecario sobre el divorcio
- Para una propiedad alquilada: organizar la transferencia del contrato de arrendamiento
Posesiones y deudas:
- Dividir las posesiones compartidas según lo acordado
- Cerrar cuentas bancarias conjuntas
- Dividir las deudas según contrato o aportación
- Informar a los fondos de pensiones sobre la terminación de la sociedad
Niños (obligatorio para menores de edad):
- Elaborar un plan de crianza en un plazo de 3 meses
- Acuerdos sobre patria potestad y cuidado
- Organizar la manutención de los hijos
- Disposiciones sobre la crianza y decisiones importantes
- Además de estos acuerdos estándar, también se pueden hacer otros acuerdos sobre los hijos, por ejemplo sobre vacaciones, atención médica o contacto con la familia.
- En el plan de crianza se hacen acuerdos sobre beneficios, manutención infantil y otros arreglos que son importantes para los niños.
- Usted hace acuerdos sobre quién cuidará a los niños después del divorcio y cómo se dividirá el cuidado.
- El plan de crianza contiene acuerdos sobre dónde se registrarán los niños y quién se hará cargo de ellos.
- Cada padre sigue siendo responsable del cuidado y la crianza de los hijos, incluso después del divorcio.
- El plan de crianza no siempre tiene que presentarse ante el tribunal, pero es importante registrar los acuerdos oficialmente para evitar malentendidos.
La manutención de los hijos siempre debe pagarse antes que la manutención del cónyuge si hay hijos, y debe establecerse en el plan de crianza.
Desde marzo de 2009, las personas que conviven y ejercen la patria potestad conjunta sobre sus hijos menores también deben elaborar un plan de parentalidad. Este plan debe presentarse ante el tribunal al disolverse el contrato de convivencia si ambos progenitores ejercen la patria potestad conjunta.
- Elaborar un plan de crianza en un plazo de 3 meses
- Acuerdos sobre patria potestad y cuidado
- Acuerdos para la manutención de los hijos
- Acuerdos sobre la crianza y decisiones importantes
Todos los acuerdos relativos a la manutención de los hijos se establecen en el plan de crianza.
División de bienes y deudas
Al separarse mediante un acuerdo de convivencia, es fundamental establecer acuerdos claros sobre la división de bienes y deudas. El acuerdo de convivencia suele incluir acuerdos sobre los bienes comunes, la división de bienes como muebles, coches o ahorros, y la liquidación de deudas conjuntas. Revisen cuidadosamente lo que dice el acuerdo al respecto y analicen juntos si estos acuerdos se ajustan a su situación actual.
Si no se han llegado a acuerdos específicos, en principio, cada persona tiene derecho a sus propios bienes y deudas. Solo se dividirá lo adquirido o acumulado en común. Esto incluye cuentas conjuntas, compras conjuntas o pensiones acumuladas conjuntamente. Es conveniente hacer un resumen de todos los bienes y deudas para que la división sea justa y transparente.
Si no llegan a un acuerdo o si desean formalizar los acuerdos, un abogado puede ayudarle a redactar una escritura que establezca la división de los bienes, posesiones, deudas y pensiones comunes. Esto evitará ambigüedades y posibles conflictos posteriores.
Hogar compartido y separación
Una vivienda conjunta suele ser el activo más valioso tras una separación. Ya sea una vivienda comprada o alquilada, es importante llegar a acuerdos conjuntos sobre quién seguirá viviendo en ella y quién se marchará. El contrato de convivencia puede incluir ya acuerdos al respecto, por ejemplo, sobre la distribución de la plusvalía, la hipoteca o el contrato de alquiler.
En el caso de una vivienda en propiedad, debe determinarse si uno de los socios se hará cargo de la misma o si esta se venderá. Si uno de los socios continúa viviendo en la vivienda, el otro deberá ser comprado y podría ser necesario ajustar la hipoteca. La división de esta puede ser compleja, especialmente si existe deuda residual o plusvalía. En el caso de una propiedad alquilada, el contrato de arrendamiento a menudo puede ponerse a nombre de uno de los socios, siempre que el arrendador esté de acuerdo.
Es recomendable consultar con un abogado al tomar decisiones sobre la vivienda conjunta. El abogado puede formalizar los acuerdos y asesorar sobre las consecuencias legales y financieras. De esta manera, se asegurará de que la división sea justa y evitará problemas con la hipoteca o el contrato de arrendamiento.
Los niños y la separación
Si tienen hijos menores en común, deben elaborar un plan de crianza al separarse. Este plan contiene acuerdos sobre el cuidado, la crianza y la división del cuidado de los hijos. Estos incluyen acuerdos sobre dónde vivirán, el régimen de visitas, quién pagará qué gastos y cómo se tomarán las decisiones importantes.
Un buen acuerdo es crucial para proteger los intereses de los hijos y prevenir conflictos. El plan de parentalidad incluye acuerdos sobre la manutención, la distribución de vacaciones y días festivos, y la forma en que los padres se comunican sobre los hijos. El plan de parentalidad debe elaborarse dentro de los tres meses posteriores a la separación.
Es recomendable contratar a un mediador o abogado para elaborar el plan de parentalidad. Estos profesionales pueden ayudar a formular los acuerdos con claridad y a tener en cuenta las obligaciones legales. Esto garantiza que el plan de parentalidad se adapte a su situación y a las necesidades de los niños.
Manutención conyugal y manutención de los hijos
Al separarse con un contrato de convivencia, la pensión alimenticia no es obligatoria automáticamente, a menos que se especifique explícitamente en el contrato. Esto difiere del matrimonio o la unión civil, donde la ley a veces impone una obligación de manutención. Sin embargo, podrían acordar conjuntamente una contribución financiera a su expareja, por ejemplo, si uno de los dos tiene ingresos significativamente menores.
La manutención es obligatoria si tienen hijos menores en común. El monto de la manutención se determina en función de los ingresos de ambos padres y los gastos de los hijos. Estos acuerdos se establecen en el plan de parentalidad. Un mediador o abogado puede ayudarles a llegar a acuerdos razonables sobre la manutención, para salvaguardar los intereses de los hijos y de ambos miembros de la pareja.
Es recomendable dejar por escrito los acuerdos sobre manutención conyugal y de los hijos, para evitar malentendidos posteriores. De esta manera, todos saben cuál es su postura.
Costos de disolución de un acuerdo de convivencia
La disolución formal de un acuerdo de convivencia no suele implicar ningún coste. Sin embargo, pueden surgir costes si se recurre a un mediador, abogado o notario para llegar a acuerdos sobre la división de bienes, deudas o la vivienda común. Redactar una escritura notarial o contratar a un mediador para elaborar un plan de parentalidad también conlleva costes.
El importe de los costes depende de la complejidad de su situación y de su grado de acuerdo. Una división sencilla y sin conflictos suele ser posible de forma rápida y económica. En caso de desacuerdo o acuerdos complicados sobre, por ejemplo, una vivienda propia o una pensión, los costes pueden acumularse.
Es recomendable consultar con antelación con un abogado, mediador o procurador sobre las tarifas y opciones disponibles. Así, evitará sorpresas y sabrá exactamente en qué situación se encuentra al disolver el contrato de convivencia. Una escritura notarial ofrece mayor seguridad, ya que tiene el mismo valor legal que una sentencia judicial.
Errores comunes al separarse con un acuerdo de convivencia
Error 1: No disolver oficialmente el contrato Muchas parejas olvidan disolver formalmente su contrato de convivencia. Como resultado, las obligaciones contractuales siguen vigentes, aunque ya no vivan juntos. Esto puede tener consecuencias en impuestos, prestaciones y derechos de pensión.
Error 2: Acuerdos poco claros sobre la vivienda comprada
Sin un acuerdo claro sobre quién seguirá viviendo en la casa, ambos cónyuges siguen siendo totalmente responsables de la hipoteca. También pueden surgir problemas al vender la casa si uno de los cónyuges no coopera. La persona que siga viviendo en la casa deberá pagar la mitad del valor de la misma al otro.
Error 3: No informar a los fondos de pensiones No olvide informar a su fondo de pensiones sobre la finalización de la relación. De lo contrario, su expareja podría recibir una pensión de supervivencia a la que no tiene derecho o quedar excluida de los derechos que le corresponden.
Consejo profesional: Solicite siempre confirmación por escrito de todos los cambios a bancos, aseguradoras y fondos de pensiones. Mantenga un archivo de toda la correspondencia relacionada con la disolución.
Ejemplo práctico: Cómo Jan y Marie rescindieron su contrato de convivencia
Situación inicial: Jan y Marie vivieron juntos durante ocho años en una vivienda de su propiedad con una hipoteca de 350,000 libras y un patrimonio de 80,000 libras. Antes de separarse, la pareja vivía junta sin estar registrada como pareja de hecho. Tienen hijos en común (de seis y nueve años) y firmaron un contrato de convivencia ante notario.
Pasos tomados:
- Semana 1-2: Contrato revisado y carta de disolución enviada
- Semana 3-4: Elaboración de un plan de parentalidad con acuerdos sobre la patria potestad y la pensión alimenticia
- Semana 5-8: Negociación de la casa: Jan compra a Marie por 40,000 €, lo que corresponde a su parte del capital.
- Semanas 9-12: Liquidación notarial de hipoteca y transmisión de propiedad
Resultado final:
- Divorcio amistoso completado en 3 meses
- Costos totales: £2,500 (abogado £1,800, mediador £700)
- Marie encuentra una nueva propiedad en alquiler, los niños viven alternadamente con ambos padres
- Ambas partes son financieramente independientes.
| Aspecto | Antes de la disolución | Después de la disolución |
|---|---|---|
| Propiedad | Co-propiedad | La propietaria Jan, Marie, pagó su parte. |
| Hipoteca | Ambos son responsables | Solo Jan es responsable |
| Niños | cuidado de las articulaciones | Plan de crianza, co-crianza |
| Gastos mensuales | Conjunto 2,100 € | Ene £ 1,400, Marie £ 800 alquiler |
Preguntas frecuentes sobre la separación con convivencia
¿Puedo rescindir unilateralmente el contrato de convivencia? Sí, la mayoría de los acuerdos contienen una cláusula que establece que ambos socios pueden rescindir el acuerdo unilateralmente. Asegúrese de verificar el plazo de preaviso estipulado en su acuerdo.
¿Debo pagar manutención a mi expareja? No, no existe una obligación automática de pagar la pensión alimenticia. Solo si está específicamente incluida en el acuerdo de convivencia o si se acuerda más adelante.
¿Cuánto tiempo se tarda en disolver un contrato de convivencia? Esto depende de la complejidad de su situación. Los casos sencillos pueden resolverse en pocas semanas, pero si es propietario de una vivienda y tiene hijos, puede tardar entre 2 y 6 meses.
¿Qué pasa con la hipoteca si nos separamos? Ambos socios siguen siendo plenamente responsables de la hipoteca, a menos que el banco acepte modificar el contrato. En caso de compraventa, deberá acudir a un abogado para la transferencia de propiedad.
¿Los convivientes necesitan un plan de parentalidad? Sí, si tiene hijos menores, debe elaborar un plan de parentalidad dentro de los tres meses posteriores a la separación. Esto aplica a todos los progenitores, incluidas las parejas de hecho.
Conclusión: Puntos clave para una separación exitosa
La disolución exitosa de un contrato de convivencia gira en torno a cinco pasos clave: revisar minuciosamente el contrato, disolver oficialmente la relación mediante carta certificada, organizar asuntos prácticos como la vivienda y las posesiones, elaborar un plan de crianza para los niños y concluir cuidadosamente todos los asuntos financieros.
Una buena comunicación y acuerdos escritos claros evitan muchos problemas. A diferencia de un divorcio, tienen la libertad de decidir juntos cómo se separarán, sin la intervención de un juez.
En situaciones complejas que involucran una vivienda propia, muchas posesiones compartidas o conflictos relacionados con los hijos, es recomendable buscar ayuda profesional de un mediador, abogado o procurador. La inversión en una buena orientación compensa meses de incertidumbre y conflicto. Al disolver un acuerdo de convivencia, se pueden alcanzar buenos acuerdos con un mediador.
Próximo paso: Descargue una lista de verificación para disolver su acuerdo de convivencia o comuníquese con nosotros Law & More para asesoramiento personalizado sobre su situación específica.