Explicación del Tratado de la OTAN: Artículo 5, adhesión y retirada | Law and More

La sede de la OTAN en Bruselas en un día soleado. En primer plano, ondean las banderas de los estados miembros y la bandera de la OTAN en una gran plaza. Al fondo se aprecia el moderno edificio de cristal con su singular arquitectura, mientras algunos funcionarios caminan por los jardines.

El Tratado del Atlántico Norte — comúnmente conocido como el Tratado de la OTAN o el Tratado de Washington — es el fundamento sobre el que se asienta la alianza militar más poderosa del mundo. Firmado el 4 de abril de 1949 en Washington D. C., el Tratado sigue constituyendo hasta el día de hoy la columna vertebral jurídica y política de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Con 32 Estados miembros y un Secretario General, el neerlandés Mark Rutte, la Alianza vuelve a estar en el centro de la atención internacional.

En este artículo analizamos el Tratado desde una perspectiva jurídica: su contenido y estructura, los procedimientos de adhesión y retirada, los mecanismos de solución de controversias y los desarrollos más relevantes de las últimas décadas. Nos centramos específicamente en las dimensiones jurídicas que importan a abogadosestudiantes de derecho, legisladores y ciudadanos interesados.

1. Contenido y estructura jurídica del Tratado de la OTAN

El Tratado del Atlántico Norte es un tratado multilateral clásico del derecho internacional público. Consta de catorce artículos y fue concebido deliberadamente de forma concisa: sus fundadores buscaban un instrumento flexible que dejara margen de maniobra política a los Estados miembros soberanos.

Artículo 5: la piedra angular de la defensa colectiva

El artículo más citado —y más debatido— es sin duda el artículo 5. Este artículo establece que un ataque armado contra uno o más Estados miembros se considerará un ataque contra todos. Cada Estado miembro se compromete a prestar asistencia al Estado atacado, «incluso mediante el uso de la fuerza armada».

Lo que muchos desconocen es que el artículo 5 no impone la obligación automática de realizar una intervención militar. Dicha disposición establece que cada Estado miembro adoptará «las medidas que considere necesarias, incluido el uso de la fuerza armada». Por lo tanto, la naturaleza de la asistencia sigue siendo una decisión nacional. En la práctica, esto ha generado un considerable debate jurídico y político sobre el alcance de la obligación de los aliados.

El artículo 5 solo se ha invocado formalmente una vez: tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos. Esto dio lugar a la misión ISAF en Afganistán, en la que los Países Bajos participaron durante muchos años.

Artículo 4: consulta en caso de amenaza.

El artículo 4 otorga a los Estados miembros el derecho a solicitar consultas siempre que su integridad territorial, independencia política o seguridad se vean amenazadas. Este artículo es menos vinculante que el artículo 5, pero constituye una válvula de seguridad diplomática esencial. En la práctica, se ha invocado en varias ocasiones, entre ellas por Turquía durante las tensiones en la frontera con Siria y por los Estados bálticos tras la agresión rusa en Ucrania.

Otras disposiciones clave

Los artículos restantes se refieren a la promoción de la paz y la estabilidad (artículos 1 y 2), la cooperación en materia de defensa (artículo 3), la estructura institucional de la OTAN (artículo 9), la adhesión de nuevos miembros (artículo 10), la relación con la Carta de las Naciones Unidas (artículo 7) y la retirada de los Estados miembros (artículo 13).

Resulta particularmente relevante el artículo 7, que regula explícitamente la relación con la Carta de las Naciones Unidas: el Tratado de la OTAN respeta los derechos y obligaciones de los Estados miembros en virtud de la Carta. Esto implica que la Carta de las Naciones Unidas tiene jerarquía superior al Tratado de la OTAN. En teoría, las decisiones de la OTAN podrían entrar en conflicto con las obligaciones de la ONU, una tensión que se manifestó en la práctica durante la operación de la OTAN en Kosovo (1999), que se llevó a cabo sin un mandato explícito del Consejo de Seguridad de la ONU.

2. La OTAN como organización internacional: estatus jurídico

La OTAN es una organización internacional con personalidad jurídica. Esto es jurídicamente significativo porque la OTAN, como tal, puede celebrar contratos, comparecer ante los tribunales y goza de inmunidades. El estatus jurídico de la sede y el personal de la OTAN se detalla más adelante en el Protocolo de París (1952) y las políticas de Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas de la OTAN (SOFA, 1951).

El SOFA regula, entre otras cosas, la situación jurídica de las tropas de un Estado miembro en el territorio de otro. El Estado que envía tropas conserva la jurisdicción sobre sus fuerzas en lo que respecta a delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones; el Estado receptor tiene jurisdicción sobre los delitos penales cometidos fuera de servicio. En caso de daños civiles, se aplica un acuerdo especial: el Estado receptor tramita las reclamaciones y, posteriormente, comparte los costes (generalmente en una proporción de 75/25) con el Estado que envía tropas.

En los Países Bajos este arreglo se ha desarrollado aún más en el Ley de indemnización por daños causados ​​por vehículos de motor de la OTAN, lo que otorga a los ciudadanos que sufren daños causados ​​por vehículos de la OTAN el derecho a presentar una reclamación directa contra el Estado neerlandés.

3. Adhesión a la OTAN: procedimiento y novedades recientes

El procedimiento legal

El artículo 10 del Tratado de la OTAN regula la adhesión. Dicho artículo establece que los Estados miembros pueden invitar unánimemente a cualquier Estado europeo que sea capaz y esté dispuesto a cumplir con las obligaciones del Tratado a adherirse. Tras aceptar la invitación, el Estado candidato firma el Tratado y deposita el instrumento de adhesión ante el gobierno de los Estados Unidos, que actúa como depositario.

En la práctica, el procedimiento de adhesión se desarrolla de la siguiente manera:

  1. El país candidato presenta formalmente una solicitud a la OTAN.
  2. El Consejo de la OTAN evalúa si el país cumple con los criterios políticos (democracia, estado de derecho, derechos humanos) y con las obligaciones militares y financieras.
  3. Si el Consejo lo aprueba por unanimidad, se invita a iniciar las conversaciones de adhesión.
  4. Tras la conclusión de las negociaciones de adhesión, el país candidato firma un protocolo de adhesión.
  5. Todos los Estados miembros existentes ratifican el protocolo de conformidad con sus procedimientos constitucionales nacionales.
  6. Tras el depósito del instrumento de ratificación en los Estados Unidos, la adhesión se hace efectiva.

El requisito de unanimidad hace que la adhesión sea vulnerable a bloqueos políticos. Un solo Estado miembro puede retrasar o incluso bloquear el proceso. Esto se ha puesto de manifiesto recientemente con la adhesión de Finlandia y Suecia.

Finlandia y Suecia: un estudio de caso jurídico

Tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Finlandia y Suecia presentaron sus solicitudes de adhesión en mayo de 2022. Turquía bloqueó inicialmente la ratificación, argumentando que ambos países albergaban a miembros del PKK (una organización designada como terrorista por Turquía) y a simpatizantes del movimiento Gülen.

Tras las negociaciones diplomáticas —y la firma de un acuerdo trilateral— Turquía dio su consentimiento. Finlandia se adhirió en abril de 2023 como el miembro número 31. Suecia le siguió en marzo de 2024 como el miembro número 32, después de que Hungría también otorgara su aprobación parlamentaria.

Desde una perspectiva jurídica, cabe destacar que el Tratado no contempla ningún procedimiento para los casos en que un Estado miembro supedita su aprobación a condiciones ajenas al Tratado. Todo el proceso se llevó a cabo mediante negociaciones diplomáticas, no a través de un mecanismo jurídicamente vinculante.

La política de puertas abiertas y sus límites

La OTAN mantiene oficialmente una política de puertas abiertas, según lo estipulado en el Artículo 10. Sin embargo, en la práctica, existen importantes limitaciones políticas y fácticas. En 2008, se les comunicó a Georgia y Ucrania que eventualmente se convertirían en miembros, pero no se les ofreció un Plan de Acción para la Adhesión (PAA). Esta decisión resultó controvertida y generó divisiones internas entre los miembros de la OTAN.

Legalmente, la política de puertas abiertas es un compromiso político, no un derecho legalmente exigible. Un Estado candidato no tiene medios legales para obligar a la adhesión si no se cumple el requisito de unanimidad.

4. Retirada de la OTAN: procedimiento e implicaciones

El procedimiento legal

El artículo 13 del Tratado de la OTAN regula la retirada. Dicho artículo es sorprendentemente sencillo: un Estado miembro que desee dejar de ser parte del Tratado después de veinte años puede hacerlo mediante el depósito de un instrumento de denuncia ante el gobierno de los Estados Unidos. La retirada surte efecto un año después de la notificación.

No se requieren más formalidades que la notificación formal. El Tratado no impone condiciones sustantivas para la retirada. No se requiere ninguna sanción ni procedimiento ante el Consejo de la OTAN. Esta fue una decisión deliberada de los redactores del Tratado: la salida debía ser sencilla para que los Estados miembros no se sintieran atrapados.

Precedente histórico: el caso francés

Francia se retiró de la estructura de mando militar integrada de la OTAN en 1966, bajo la presidencia de Simone de Gaulle. Sin embargo, esto no supuso una retirada del Tratado en sí (Artículo 13), sino una retirada de la integración militar. Francia siguió siendo miembro formal de la alianza política. No fue hasta 2009, bajo la presidencia de Simon Sarkozy, que Francia se reincorporó plenamente a la estructura militar.

Actualidad: El artículo 13 en el debate político.

El artículo 13 ha vuelto a ocupar un lugar destacado en el debate político en los últimos años. En el contexto del segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, se planteó la cuestión, tanto en círculos políticos como jurídicos, de si Estados Unidos podía denunciar el Tratado sin el consentimiento del Congreso. Los expertos en derecho constitucional se mostraron divididos: si bien el Tratado fue ratificado por el Senado, el procedimiento de denuncia no está regulado explícitamente por la Constitución estadounidense. Este debate es relevante para todos los socios de la OTAN, dado que Estados Unidos aporta, con diferencia, la mayor parte de la contribución militar y financiera.

5. Toma de decisiones en la OTAN: el principio de consenso

El Consejo de la OTAN decide exclusivamente por unanimidad. No hay votación; el acuerdo tácito se considera consenso. Esto tiene importantes consecuencias legales y prácticas.

Cada Estado miembro tiene, en la práctica, derecho de veto. Esto explica por qué las decisiones de la OTAN a veces tardan en tomarse y por qué los comunicados y declaraciones a veces contienen formulaciones diplomáticamente vagas que ocultan divisiones internas. La Cumbre de la OTAN en La Haya en junio de 2025 ofreció un ejemplo pertinente: el texto final sobre el apoyo a Ucrania se formuló de tal manera que tanto los aliados del norte como los del sur pudieran estar de acuerdo.

Desde una perspectiva jurídica, el principio de consenso tiene una profunda importancia: las decisiones de la OTAN son políticamente vinculantes para los Estados miembros que las aprueban, pero no son jurídicamente ejecutables ante un órgano judicial externo. No existen sanciones por incumplimiento.

6. Solución de controversias en el seno de la OTAN

La ausencia de un mecanismo formal

Una característica llamativa del Tratado de la OTAN es la ausencia de un mecanismo formal de solución de controversias entre los Estados miembros en relación con la interpretación o aplicación del Tratado. El artículo XVI del SOFA establece que las controversias se resolverán mediante negociación o a través del Consejo de la OTAN; no se contempla el recurso a tribunales externos.

En la práctica, las disputas políticas y estratégicas se resuelven mediante la diplomacia. Los procedimientos judiciales formales son poco frecuentes y se limitan a asuntos contractuales y financieros.

Jurisprudencia pertinente

TJUE Asunto C-186/19 (Tribunal Supremo/Estados de la OTAN): En este caso, un proveedor de combustible reclamó el pago a varios Estados miembros de la OTAN por el combustible suministrado durante la misión de la ISAF en Afganistán. El Tribunal de Justicia de la UE dictaminó que el Protocolo de París permite que los cuarteles generales de la OTAN sean parte en los procedimientos nacionales. El procedimiento interno de la OTAN (un mecanismo de depósito en garantía) sirvió como primer paso, pero no excluyó la revisión judicial.

ECLI:NL:RBDHA:2025:9705 (Suprema/Estados miembros de la OTAN, La Haya): En esta versión más reciente del caso ante el Tribunal Supremo, dictada por el Tribunal de Distrito de La Haya en 2025, el tribunal sostuvo que tenía jurisdicción para conocer de la demanda civil del proveedor. El procedimiento interno de la OTAN se había agotado, pero no era vinculante para los Estados miembros que no eran parte del acuerdo de depósito en garantía. Esta sentencia ilustra claramente los límites de la inmunidad de la OTAN en las transacciones comerciales.

ECLI:NL:HR:2021:1956 (Tribunal Supremo de los Países Bajos): El Tribunal Supremo confirmó que las entidades de la OTAN gozan de inmunidad funcional para los actos relacionados con sus funciones militares. En el caso de las transacciones comerciales, no se aplica dicha inmunidad, y los tribunales nacionales tienen jurisdicción.

ECLI:NL:RBLIM:2017:1002: El Tribunal de Distrito de Limburgo dictaminó que la inmunidad puede ceder cuando el procedimiento interno de la OTAN no ofrece una alternativa genuina a un juicio justo. Esto afecta al derecho de acceso a un tribunal, consagrado en el artículo 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Disputas relativas a la implementación nacional

A nivel nacional, los tribunales neerlandeses revisan de forma limitada si el gobierno cumple con sus obligaciones internacionales, incluidas las de la OTAN. Los tribunales actúan con moderación en materia de política exterior y de defensa, dada la amplia discrecionalidad del gobierno (ECLI:NL:PHR:2024:1279). Solo en casos de clara violación de normas jurídicas bien definidas o de manifiesta ilegalidad pueden intervenir.

7. Supervisión democrática nacional de las obligaciones de la OTAN

Aprobación parlamentaria

En los Países Bajos, la ratificación del Tratado de la OTAN y los protocolos de adhesión requiere la aprobación del Parlamento, de conformidad con el artículo 91 de la Constitución. El Parlamento puede, en teoría, bloquear la adhesión de un nuevo miembro negándose a ratificarla. En la práctica, esto no ha ocurrido con las ampliaciones de la OTAN, pero el instrumento legal existe.

Efecto directo de las decisiones de la OTAN

Una vez aprobado y publicado un tratado, este adquiere fuerza vinculante en el ordenamiento jurídico neerlandés (artículo 93 de la Constitución). En caso de conflicto, la decisión jurídica internacional prevalece sobre la legislación nacional (artículo 94 de la Constitución). Esto significa que una decisión de la OTAN que, en principio, es vinculante para todas las personas, tiene efecto directo y puede dejar sin efecto la legislación nacional.

Revisión judicial

Los tribunales neerlandeses no revisan la legislación en contravención de la Constitución (artículo 120 de la Constitución), pero sí en contravención del derecho convencional y los tratados de derechos humanos. En casos de conflicto entre las obligaciones de la OTAN y los derechos fundamentales (como el derecho a un juicio justo), los tribunales pueden intervenir, pero esto es excepcional.

8. Responsabilidad por los daños causados ​​por las operaciones de la OTAN

La responsabilidad por los daños causados ​​por las operaciones de la OTAN en el territorio de un Estado miembro se rige principalmente por el Artículo VIII del Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas de la OTAN. El sistema funciona de la siguiente manera:

En caso de daños a terceros (civiles) causados ​​por tropas de la OTAN en territorio neerlandés, el Estado neerlandés actúa como principal punto de contacto. El Estado indemniza los daños y, posteriormente, recupera los costes del Estado de origen según una proporción estándar del 75 % (Estado de origen) y el 25 % (Estado receptor). Si los daños se producen fuera de servicio o por dolo o negligencia grave, el militar o el Estado de origen pueden ser directamente responsables.

Para los daños causados ​​por vehículos de motor de la OTAN en los Países Bajos se aplica una ley separada: Ley de indemnización por daños causados ​​por vehículos de motor de la OTAN, lo que otorga a la parte perjudicada una reclamación directa contra el Estado holandés.

9. Situación actual: La OTAN en 2025-2026

El debate sobre el rearme y el objetivo del 5%

En la Cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025, se llevaron a cabo intensos debates sobre el gasto en defensa. Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump, presionó para que el gasto alcanzara el 5% del PIB, muy por encima del 2% vigente. Desde el punto de vista legal, la norma del 2% no constituye una obligación jurídica estricta, sino un compromiso político. Su incumplimiento conlleva presión diplomática, pero no sanciones formales.

El secretario general Rutte desempeñó un papel crucial en la consecución de un consenso en torno a una nueva formulación que otorgaba a los Estados miembros la flexibilidad suficiente. El comunicado final incluía una fecha límite y una trayectoria, pero ningún porcentaje vinculante.

Ucrania y la perspectiva de la membresía

La cuestión de una posible adhesión de Ucrania a la OTAN domina la agenda de la Alianza. El artículo 10 exige que Ucrania sea un Estado europeo capaz de cumplir los principios del Tratado; Ucrania reúne las condiciones geográficas y políticas, pero el conflicto armado activo en su territorio constituye un obstáculo tanto de hecho como político. La obligación de defensa colectiva del artículo 5 se activaría inmediatamente tras la adhesión, en caso de conflicto en curso.

Desde el punto de vista jurídico, la situación es compleja: el Tratado no excluye explícitamente a los países en guerra, pero el requisito de unanimidad hace que la adhesión durante un conflicto en curso sea políticamente casi imposible mientras no todos los Estados miembros estén de acuerdo.

Amenazas híbridas y el alcance del artículo 5

Existe un creciente debate sobre si los ciberataques, las campañas de desinformación y el sabotaje de infraestructuras pueden considerarse un «ataque armado» en el sentido del artículo 5. La OTAN reconoció formalmente en 2016 que los ciberataques pueden activar el artículo 5, pero aún no existe una definición jurídicamente vinculante. Esto genera incertidumbre legal.

10. Evaluación crítica: los límites de la Alianza

El Tratado de la OTAN es un instrumento jurídico de gran fuerza, pero también presenta debilidades inherentes. La ausencia de un mecanismo vinculante de solución de controversias, la dependencia exclusiva de la unanimidad y la imposibilidad de hacer cumplir los objetivos de gasto en defensa constituyen deficiencias estructurales desde la perspectiva del Estado de derecho.

Además, la tensión entre la soberanía nacional y las obligaciones con los aliados va en aumento. En la práctica, los Estados miembros pueden interpretar sus obligaciones del Artículo 5 como mejor les parezca, sin consecuencias jurídicas para una interpretación minimalista. Esto es inherente a la estructura intergubernamental de la OTAN, pero plantea serias dudas sobre la credibilidad de la garantía de defensa colectiva en una era de creciente tensión geopolítica.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué es exactamente el artículo 5 del Tratado de la OTAN? El artículo 5 establece que un ataque armado contra un Estado miembro se considerará un ataque contra todos. Cada Estado miembro está obligado a prestar asistencia, pero determina por sí mismo la naturaleza y el alcance de dicha asistencia. Este artículo solo se ha invocado una vez, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

¿Cómo se une un país a la OTAN? La adhesión requiere una decisión unánime de todos los Estados miembros actuales (artículo 10), seguida de la firma y ratificación por parte del país que se adhiere y todos los miembros existentes. El procedimiento puede durar de meses a años, dependiendo de las circunstancias políticas.

¿Puede un Estado miembro abandonar la OTAN? Sí. Conforme al artículo 13, un Estado miembro puede retirarse notificándolo formalmente a Estados Unidos, en su calidad de depositario. La retirada surte efecto un año después. No existen condiciones sustantivas ni sanciones asociadas a la retirada.

¿Son jurídicamente vinculantes las decisiones de la OTAN? No. Las decisiones de la OTAN son políticamente vinculantes, pero jurídicamente inaplicables. La OTAN no tiene poderes supranacionales y no puede imponer sanciones a los Estados miembros que no cumplan con sus decisiones.

¿Cuál es la situación jurídica del objetivo del 2% de gasto en defensa? El objetivo del 2 % es un compromiso político, no una obligación legal estricta. El incumplimiento conlleva presión diplomática y daños a la reputación, pero no consecuencias legales formales.

¿Goza la OTAN de inmunidad frente a demandas civiles? Parcialmente. Los organismos de la OTAN gozan de inmunidad funcional para los actos relacionados con sus funciones militares. En el caso de transacciones comerciales, no se aplica ninguna inmunidad y los tribunales nacionales tienen jurisdicción (ECLI:NL:HR:2021:1956).

¿Pueden los tribunales intervenir en la aplicación de la política de la OTAN? Los tribunales neerlandeses revisan la política exterior y de defensa solo de forma marginal. Únicamente en casos de violación manifiesta de normas jurídicas claramente definidas o de derechos fundamentales pueden intervenir.

¿Puede Ucrania unirse a la OTAN? Legalmente, el artículo 10 no supone ningún obstáculo: Ucrania es un Estado europeo que se adhiere a los principios del Tratado. Políticamente, la adhesión durante un conflicto armado en curso es prácticamente imposible, ya que se requiere la unanimidad de los 32 Estados miembros.

¿Qué es el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas de la OTAN (SOFA)? El SOFA regula la situación jurídica de las tropas de un Estado miembro en el territorio de otro, incluyendo la jurisdicción sobre delitos penales y la responsabilidad por daños civiles.

¿Cuál es el papel de los Países Bajos en las disputas relativas a la responsabilidad ante la OTAN? Los Países Bajos cuentan con legislación específica para los daños causados ​​por vehículos de la OTAN. Para otras reclamaciones por daños, el Estado neerlandés actúa como principal punto de contacto y, posteriormente, recupera parte de los costes del Estado remitente.

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